El color y la abstracción se trasladan a los objetos cotidianos en la nueva colaboración de Kave con la artista Justine Franco. Una edición limitada de trece piezas de cerámica y textiles que invita a descubrir el valor emocional de los detalles y a disfrutar de la belleza de cada día.
Una manta sobre el sofá, un jarrón que acompaña las flores de la semana o una vela encendida al caer la tarde. Los objetos que participan en las rutinas también construyen la personalidad de una casa. Esta relación entre decoración, recuerdos y emociones inspira A Celebration of Everyday Beauty, la colección creada por Kave junto a Justine Franco.
La artista, que anteriormente había participado en Kave Gallery, encuentra en las escenas cotidianas el punto de partida de su lenguaje visual. Sus diseños recurren al color y la abstracción para expresar las emociones que despiertan los elementos más familiares. En esta colaboración, ese universo se despliega sobre cerámicas y tejidos que combinan una función práctica con una presencia artística.

Cerámica con carácter propio
Entre las propuestas destaca un jarrón fabricado en Portugal, acabado con esmaltes y pintura aplicada a mano. El proceso artesanal introduce ligeras variaciones entre unidades, de modo que cada pieza conserva las particularidades de su elaboración.
La selección incluye también seis velas en recipientes de cerámica esmaltada, igualmente realizados en Portugal. Sus contenedores están concebidos para seguir utilizándose como objetos decorativos una vez consumida la cera, prolongando así su presencia en la casa.
Esta voluntad de continuidad forma parte del planteamiento de la colección: piezas que acompañan el uso diario y en las que las huellas del tiempo se incorporan a su carácter.

El arte se hace tejido
La propuesta textil comprende dos mantas de punto jacquard multicolor, diseñadas y confeccionadas en España con algodón y cachemira. El dibujo se integra en el tejido y lleva el lenguaje de la artista a un elemento vinculado al descanso y al confort.
Completan la colección dos modelos de fundas de cojín de algodón, producidas en Portugal en distintas medidas, con combinaciones de estampado y bordado. Las diferentes técnicas aportan nuevas texturas a la interpretación de sus diseños y permiten introducir acentos de color en salones y dormitorios.
Con unidades limitadas de cada referencia, la colaboración propone una forma de acercar el arte a los pequeños gestos: abrigarse, colocar unas flores o preparar un rincón para la lectura.




