ARQUITECTOS: JOSÉ LUIS SALCINES, TOMÁS GRUBER, SALCINES Y GRUBER ARQUITECTOS. ARQUITECTO TÉCNICO: PEDRO GOLVANO. INTERIORISMO: NATALIA PEROJO, EL PAJAR DE SOMO. CONTRATISTA: VIARCON.
En la costa cántabra, esta vivienda unifamiliar organiza la vida en dos niveles claros y serenos. La planta baja se abre al jardín y a la piscina como una extensión natural del estar, mientras la superior resguarda la intimidad. Volúmenes limpios, recorridos fluidos y una arquitectura pensada para habitar el paisaje cada día.
FOTOGRAFÍAS: JORGE ALLENDE.
Ubicada en la costa de Cantabria, esta vivienda unifamiliar se implanta en la parcela con una voluntad clara de orden y contención. La propuesta organiza el programa en dos niveles diferenciados, simplificando los gestos formales y priorizando una relación franca con el jardín y la lámina de agua. La volumetría, definida por líneas limpias y proporciones equilibradas, evita cualquier exceso expresivo y centra la atención en la experiencia de habitar.
La planta baja concentra la actividad cotidiana en un único ámbito continuo donde salón, comedor y cocina comparten espacio. La ausencia de compartimentaciones innecesarias favorece la fluidez de los recorridos y permite que la vivienda se adapte con naturalidad a distintos momentos del día.
Las grandes carpinterías correderas diluyen el límite entre interior y exterior, extendiendo visual y físicamente la zona de estar hacia el porche. Durante los meses templados, la casa se expande y convierte el jardín en una estancia más; en invierno, el cerramiento mantiene la conexión visual con el paisaje sin renunciar al confort.
En este mismo nivel se disponen dos dormitorios que posibilitan una vida completa en planta baja, respondiendo a criterios de funcionalidad y previsión de futuro. Un núcleo compacto agrupa servicios, almacenaje e instalaciones, liberando las fachadas principales y reforzando la claridad organizativa. Las circulaciones son cortas y precisas, evitando espacios residuales y optimizando cada metro cuadrado.
La planta primera se reserva para el ámbito más privado. Aquí se ubican otros dos dormitorios, entre ellos la suite principal, que incorpora una pequeña sala de estar y acceso directo a una terraza. Este espacio exterior elevado actúa como refugio independiente, permitiendo momentos de lectura, trabajo o descanso con vistas abiertas al entorno. La organización mantiene la misma lógica de sobriedad y orden, con soluciones de almacenaje integradas y una cuidada gestión de la iluminación natural.








